Preguntas frecuentes
¿Qué tipos de depósitos de agua hay?
Los principales tipos de depósitos de agua son: (1) de superficie, instalados en el exterior o interior sin enterrar; (2) soterrados, instalados bajo tierra para no ocupar espacio; (3) cisternas, de perfil bajo para espacios reducidos; (4) depósitos contra incendios, con requisitos normativos específicos; y (5) depósitos alimentarios, fabricados con materiales aptos para contacto con agua potable.
¿De qué material es mejor un depósito de agua?
El polietileno de alta densidad (PEAD) es el material más habitual para uso doméstico: ligero, económico, resistente a la corrosión y apto para uso alimentario. El poliéster PRFV es preferible para grandes capacidades o enterramiento bajo tráfico rodado. El acero inoxidable es el más higiénico pero también el más caro.
¿Cuánto tiempo dura un depósito de agua de polietileno?
Un depósito de polietileno bien fabricado e instalado correctamente tiene una vida útil de 20-50 años. El polietileno no se corroe, no desprende olores ni sabores al agua y resiste los ciclos de temperatura. La garantía comercial habitual es de 3-10 años según el fabricante.
¿Qué tamaño de depósito necesito para mi casa?
Para agua potable de reserva, una regla orientativa es 200-300 litros por persona. Para riego de jardín, depende del área y el método de riego. Para agua pluvial doméstica, se recomienda calcular el 50 % de la demanda anual de agua no potable (inodoros, lavadora, riego). Los sistemas de recuperación pluvial bien dimensionados suelen oscilar entre 3.000 y 10.000 litros para una vivienda unifamiliar.
¿Puedo enterrar un depósito de polietileno?
Sí, siempre que sea un modelo diseñado específicamente para enterramiento. Los depósitos soterrados tienen paredes reforzadas y geometría optimizada para soportar la presión del terreno. No uses un depósito de superficie para enterrarlo: podría deformarse o colapsar bajo el peso de la tierra.