Un error en la instalación de un depósito soterrado puede generar filtraciones, hundimientos e incluso la pérdida total del sistema. Aunque estos depósitos son una excelente solución para almacenar agua, aguas residuales o productos químicos sin ocupar espacio en superficie, su instalación requiere conocimiento técnico y planificación.
En Fontecsazul, nos encontramos a menudo con consultas de clientes que han tenido problemas por una mala instalación. Por eso, en este artículo te explicamos los errores más comunes y cómo puedes evitarlos desde el principio para asegurar una instalación eficiente, segura y duradera.
¿Qué es un depósito soterrado?
Un depósito soterrado es un recipiente diseñado para ser enterrado bajo tierra. Se utiliza para almacenar diferentes líquidos: agua potable, aguas pluviales, aguas residuales, AdBlue, productos químicos, entre otros.
Su principal ventaja es el aprovechamiento del espacio, la protección frente a temperaturas extremas y la discreción estética. Sin embargo, enterrar un depósito sin seguir las recomendaciones del fabricante o sin tener en cuenta las condiciones del terreno puede dar lugar a graves consecuencias.
Errores más comunes en la instalación
1. No realizar un estudio previo del terreno
Uno de los errores más frecuentes es no analizar el tipo de suelo ni el nivel freático. Instalar un depósito en un terreno arcilloso, inestable o con alto nivel de agua subterránea sin refuerzos adecuados puede provocar su desplazamiento o colapso estructural.
Solución: siempre realizar un estudio geotécnico básico y consultar al proveedor técnico sobre las condiciones mínimas requeridas para la instalación.
2. No nivelar correctamente la base
El depósito necesita una base completamente nivelada, firme y libre de piedras. Si no se realiza un relleno uniforme con arena limpia o grava fina, se pueden generar tensiones que deformen el depósito.
Solución: crear una cama de arena compactada de al menos 20 cm y asegurarse de que está nivelada con ayuda de herramientas de precisión.
3. Rellenar con material inadecuado
Muchos errores vienen por el uso de material de relleno inapropiado como escombros, piedras o tierra sin filtrar. Esto puede dañar la estructura del depósito o dificultar su mantenimiento futuro.
Solución: utilizar únicamente materiales recomendados como arena húmeda o grava fina. Nunca utilizar relleno con restos de construcción o grandes bloques.
4. No considerar la presencia de tráfico o cargas superiores
Si el depósito se va a instalar en una zona con paso de vehículos o maquinaria, se necesita un refuerzo estructural adicional o instalar depósitos reforzados para tráfico rodado.
Solución: elegir depósitos certificados para carga vehicular y reforzar la instalación con losa de hormigón si es necesario.
5. Olvidar sistemas de ventilación o acceso
Algunos usuarios instalan los depósitos sin tener en cuenta que se necesita acceso periódico para inspección o mantenimiento, o ventilación adecuada en el caso de aguas residuales o sustancias químicas.
Solución: dejar un registro visible con tapa estanca y prever respiraderos si el uso del depósito lo requiere.
6. No seguir las instrucciones del fabricante
Cada tipo de depósito (poliéster, polietileno, modular, reforzado…) tiene sus propias instrucciones de instalación. Ignorarlas puede anular la garantía y provocar un mal funcionamiento.
Solución: seguir paso a paso el manual técnico proporcionado. En caso de duda, contactar con el equipo técnico de Fontecsazul.
¿Cómo garantizar una instalación segura?
En Fontecsazul, te ofrecemos más que un depósito: te acompañamos en todo el proceso de instalación. Estos son nuestros consejos para garantizar un proyecto sin errores:
- Evalúa el uso previsto: agua potable, residual, pluvial, químico…
- Elige el depósito adecuado según capacidad, uso y tipo de terreno.
- Consulta con nosotros sobre requisitos técnicos antes de instalar.
- Confía la instalación a profesionales con experiencia.
- Realiza un mantenimiento periódico desde el primer año.
¿Por qué confiar en Fontecsazul?
- Amplia gama de depósitos soterrados: desde 1.000 hasta más de 50.000 litros.
- Modelos en polietileno y poliéster con alta resistencia estructural.
- Soporte técnico para instaladores, empresas y particulares.
- Envío rápido a toda España.
- Asesoramiento en obra o remoto.
Conclusión
Instalar un depósito soterrado no es simplemente “enterrarlo y cubrirlo con tierra”. Es un proceso que requiere preparación, experiencia y productos de calidad. Evitar errores desde el principio es la mejor forma de asegurar una instalación duradera, eficiente y sin sobresaltos.En Fontecsazul, estamos aquí para ayudarte en cada paso. Contacta con nuestro equipo técnico y cuéntanos tu proyecto: te ayudamos a hacerlo bien desde el primer día.